miércoles, 18 de julio de 2012

MONAGAS (VALLESECO)

Actualizado: 2012/10/26
Aunque algunas fuentes sostienen que este topónimo de Monagas deriva de una  planta ya extinta que se llamaba “Monages” que crecía en esta zona, otra fuentes estudiosas de la heráldica sostienen que tienen su origen en el antropónimo de un oficial irlandés de nombre John MONAGHAN, cuyo significado parece ser “pequeño monje” o también “pequeño monje de los bosques”, que en 1643 arribó a Gran Canaria.


Jose Mateo Monagas (elrepublicanoliberal-blogspot)
Esta teoría es defendida por Juan Bautista Querales, de la Academia de Historia de Venezuela, quien lo afirma en su libro Repertorio histórico-biográfico del general José Tadeo Monagas, 1784-1868, referido a la vida del Presidente de dicho país y héroe de la guerra de la independencia, de origen canario.

Hay una clara referencia a este apellido en Valleseco, cuando el Cabildo necesitado de recursos para los Propios decide denunciar las ocupaciones ilegales en la Montaña de Doramas:

«... Por autos de vista y revista proveídos por la R. Audiencia el 22 de agosto de 1681 y el 30 de abril de 1682 se mandó que los interesados otorgasen escritura de censo redimible a favor de los Propios de la isla por las tierras que poseían, regulando cada fanegada a razón de 70 reales, valor princlpal. Entre los procesados y tierras que ocuparon tenemos: (...) Andrés Hernández Monagas, de Teror, 5 fanegadas, 5 celemines y 32 brazas en el Asiento del Rapador (Teror). Rédito: 19 reales y 1 maravedí y medio ...» (SUÁREZ GRIMÓN, V. J.: "Propios y realengos en Gran Canaria en el siglo XVIII", III Coloquio de Historia Canaria-Americana, 1978).


Natero de acequia (Fedac)
Como sucede en tantos lugares de Canarias, muchos de los vecinos de Valleseco tuvieron que  emigrar a América en momentos muy difíciles para las islas, donde algunos de los isleños llegaron a alcanzar altas cotas de poder en el plano económico y político de las sociedades indianas.

Un ejemplo paradigmático e interesante lo constituye la familia Monagas, cuyos descendientes, procedentes de Valleseco, llegaron a la mismísima presidencia de la república de Venezuela dando, incluso, nombre a un estado situado al nordeste de la República y cuya capital es Maturín.


Alpendre cueva (Fedac)
Este barrio situado al borde de la carretera de El Zumacal a Las Carpinteras GC-307, a la que se accede desde la de Firgas a Valleseco GC -305, se encuentra diseminado por las laderas y el cauce del tramo medio del Barranco del Rapador, cuyos terrenos han sido profusamente aprovechados para cultivos, conservándose en los riscos restos de fayal-brezal. 

Caserío (Cándido Rodríguez Díaz)
Las paredes de sus riscos ocultan un pasado aborigen, pues las cuevas que en la época prehispánica habitaban los aborígenes están siendo en la actualidad aprovechadas como casascueva y alpendres.

Cuevas del Masón (Patrinet)
Se cree que, durante la época estival, las prácticas pastoriles aborígenes implicaban su desplazamiento desde la costa a estos lugares, en busca de los pastos de las medianías y las cumbres.

Estas oquedades naturales en la roca les servían entonces como vivienda temporal. Hoy en día se las conoce popularmente como las Cuevas del Masón.

Localización (Espacios Naturales de Gran Canaria)

MOLINOS, LOS (ALDEA DE SAN NICOLÁS)

Topónimo con el que es conocido un pequeño y moderno asentamiento, ente El Cruce y El Albercón, en el camino hacia el casco de la capital municipal, que tiene su origen en los molinos harineros de finales del siglo XIX que darán paso a que a principios del XX se construyan tres molinos más en cien metros escasos, en el lugar antes conocido como El Bacinillo que ya en la primera década comienza a conocerse como Los Molinos
Molino de Jacinto Suárez (Google earth)
La fuerza de viento fue el elemento natural más aprovechado por los aldeanos, y así adaptaban y modernizaban sus los molinos  de viento para la extracción de aguas del subsuelo para su mejor aprovechamiento, reconvirtiéndolos en molinos móviles o de pivote construidos por los afamados carpinteros Romero Auyanet de Gáldar.
Vista de Los Molinos (Google earth)
Los molinos harineros obligados a trasladar su fuerza a la sala de moliendas construida con piedra y argamasa que conformaba su base, tuvieron que emplazarse en los pequeños altiplanos del relieve, allí donde el viento fuera más constante, condición natural que este lugar cumplía y de ahí la concentración de molinos en épocas pasadas que dieron lugar al topónimo.


Localización (Espacios Naturales de Gran Canaria)

martes, 17 de julio de 2012

MOLINOS, DEGOLLADA DE LOS (SAN MATEO Y TEJEDA)

Topónimo con el que se conoce una estrecha degollada situada a 1.540 metros de altitud sobre el nivel del mar, en la divisoria entre los dos municipios, es el lugar donde nace el barranco de Los Molinos en la banda de la Vega, pequeño tributario del barranco de la Mina que cuando desagua es llamado de Guiniguada.

El topónimo tiene su origen en los ocho molinos que hubo en todo el barranco, acreditante el importante caudal hídrico que tuvo antaño el agua que era trasvasada desde la cuenca de Tejeda por la Mina construída bajo esta degollada a principios del siglo XVI.
Detalle de la Degollada (Google earth)

Antiguamente, esas aguas que bajaban furiosas por las laderas del barranco fueron encauzadas hacia los molinos. El primero se construyó sobre el año 1871 en la cabecera del barranco, molino que aún muele grano, con una producción diaria de 400 kilos de gofio, llamado el Molino de Arriba o de La Cumbre.

Los nombres de los siguientes fueron: el Molino de Abajo del túnel, el Molino del Puente, el Molino de Cho Gutiérrez, el Molino Quintito, el Molino de La Yedra y el Molino Caído. Todos ellos se pueden ver a lo largo de los nueve kilómetros de longitud que tiene el barranco de La Mina.

Los molinos son uno de los bienes etnográficos vinculados al aprovechamiento de la fuerza hidráulica que a través de la conducción del agua por las acequias fue muy logrado; es oportuno conocer de los diferentes elementos que componen esta auténtica obra de ingeniería basándonos en la información de una muy buena bibliografía (DÍAZ RODRÍGUEZ, JM.: Molinos de agua en Gran Canaria, Las Palmas de GC, 1988).
Canal y cubo de molino (lospasosquedejamosatras.blogspot.com)
Las medidas del canal o acequia que conduce el agua de entrada al molino son variables y están en función del caudal de agua que ha de conducir hasta el cubo. A veces es la totalidad del mismo, cuando no es de gran volumen por minuto o se desvía de la principal una fracción de la gruesa.

Esta acequia, antes de llegar a la boca del cubo, tiene una rejilla, de madera o de hierro, para impedir la entrada en el cubo de las impurezas que pueda arrastrar el caudal, más abundantes en las épocas de lluvias o temporal, como ramas, maderas, etc., que de pasar al cubo podrían obstruir la salida del agua por el bocín, agua que incide sobre el rodezno para mover el molino o, mejor, la piedra voladera o de arriba.

El cubo es una construcción en forma de pozo, con una altura variable en función del diámetro y del caudal de agua que, al llenar el cubo, produce la potencia suficiente para mover el molino. Generalmente es circular y a más altura, más potencia, que puede ser utilizada, en algunos casos, para mover hasta dos molinos situados en la misma sala e incluso elementos auxiliares, como tostadoras o cernedoras. 

Los cubos oscilan entre cuatro metros de altura, los más cortos, hasta veinticinco metros o más. Lo mismo ocurre con el diámetro, que está también en función del caudal, entre 0,80 centímetros y hasta tres metros y más en la parte superior.
El salón  y la tolva al fondo (Orlando Torres Sánchez)
El salón del molino es una habitación contigua a la vivienda del molinero, con estructura y estilo similar a ésta. Consta de una dependencia única donde se encuentran los elementos propios de la industria y en la que se desarrollan las labores fundamentales de la molienda.

En este local se halla la tolva, un poyo o poyete hecho de mampostería que sirve para colocar los sacos con el grano de la molienda pendiente y también los de la ya hecha, el bancal, escalinata para subir a introducir el grano en la tolva, las piedras, las llaves de aliviadero o de parar el molino y la caja del gofio, que por lo común era de madera. La tolva es un recipiente de madera en la mayoría de los casos, en forma de tronco de pirámide invertida, donde se vuelca el grano para la molienda.
Canaleja, tambor, piedra corredera y avisador (Orlando Torres Sánchez)
En la parte inferior de la tolva y sujeta a la misma se halla la canaleta o canaleja, formada por tres piezas de madera; dos verticales y la base horizontal, donde cae el grano desde la tolva. Por el extremo libre se desliza el cereal sobre el agujero central de la piedra corredera o piedra de arriba, a mayor o menor velocidad según la inclinación que se le dé, mediante el tornillo regulador del grano.

Las piedras del molino son un par de muelas. Su diámetro varía según el tipo de molino y el volumen de agua de que dispone. Las medidas más frecuentes oscilan entre noventacentímetros y un metro cuarenta centímetros. El ruedo o guardapolvo, también conocido como tambor, es un armazón de madera, generalmente de forma circular o, en algunos casos, poligonal, que cubre y protege ambas piedras.

El fin de la molienda (Fedac)

El avisador advierte al molinero de cuándo el grano está a punto de terminarse en la tolva para detener el molino o iniciar una nueva molienda. Consiste en un cordel que tiene en uno de los extremos un trozo de madera, de variadas formas, que se introduce en la tolva, por su parte superior, quedando hundido entre el grano.

En el otro lado del cordel están amarradas unas piezas de hierro, que quedan colgando por fuera de la tolva. Al terminar la molienda, la diferencia de los pesos hace que los metales desciendan y rocen con la piedra de arriba produciendo un repiqueteo. El ruido advierte al molinero de que tiene que parar el artefacto o echar más grano en la tolva.

Localización (Espacios Naturales de Gran Canaria)

MOLINO DE VIENTO (MOGÁN)

Topónimo con el que se conoce un pequeño caserío situado junto a la carretera general (GC-200), a escasos quinientos metros del núcleo de Mogán.

El origen del topónimo está vinculado al molino de viento harinero conocido como Molino Quemado, que se estima fue construido durante el siglo XIX y, según cuenta la tradición popular, fue quemado en un incendio provocado por un pastor de La Aldea en venganza contra el poder municipal, pasando a ser conocido con tal nombre.
El Molino Quemado (Patrimonio Gran Canaria)
En la década de los noventa del siglo XX se inició un proceso de rehabilitación por parte del ayuntamiento que quedó terminado y operativo en 1998, convirtiéndose en un referente patrimonial de notable valía etnográfica que además da nombre al barrio.
El molino en todo su esplendor (Costa Mogán)

Se trata de un molino harinero de viento constituido por dos cilindros superpuestos, con una base de mampostería de doce metros de diámetro.

La torre cilíndrica de seis metros de diámetro en el exterior y cuatro y medio en el interior fue fabricada con las técnicas del siglo XIX, de mampostería con mortero de cal y arena, de dos plantas, con techumbre cónica de vigas de madera recubiertas de latón. El aprovechamiento del viento se realiza con seis aspas o velas de madera recubiertas con lona e incrustadas en una cruceta de hierro fundido.

Tiene un sistema de orientación de las aspas consistente en una gran palanca empotrada en la base del techo que mueve las velas y el árbol de transmisión, con el techo del molino.

El eje o árbol de transmisión de hierro mueve la rueda dentada que se engranaba en la linterna del eje vertical de las piedras o muelas de la caja de molturación. Esta caja se componía originariamente por los elementos que son comunes en los molinos harineros. Según algunas fuentes, es el molino de viento más grande que existe en la isla.


Localización (Espacios Naturales de Gran Canaria)

MOLINO, PUENTE DEL (TEROR)

Topónimo con el que se conoce el puente situado en la carretera Las Palmas-Teror (GC-021), a unos dos kilómetros del casco urbano de la capital municipal que fue construido entre 1824 y 1828 sobre el barranco de Teror, el de Lezcano aguas abajo, costeado por la Mayordomía del Pino y la colaboración del vecindario. El topónimo tiene su origen en el Molino de Abajo del siglo XVII ubicado en la entrada de poniente del puente.

Fotografía: Nacho González
La construcción del puente supuso una importante mejora en la comunicación de Teror con la Ciudad y los pagos del municipio situados al otro lado del cauce del barranco. La carretera hasta Las Palmas de Gran Canaria se construiría unos años más tarde, entre 1882 y 1895.

El molino (Fedac)
Se ha construido un moderno puente que comportará una sensible reducción del recorrido de la carretera y que remitirá a los fondos de la historia el esfuerzo que en su día comportó la construcción del viejo puente. 

El nuevo viaducto (Infonortedigital-com)
Tal como recogía el proyecto de la variante, el nuevo trazado de la carretera atraviesa el lugar conocido como Finca de La Palma y cruza el cauce del barranco de Teror, ejecutándose un viaducto de 261 metros de longitud por el procedimiento de vanos sucesivos y con tablero extradosado de hormigón postesado.

Fotografía retropectiva (Fedac)
Esta estructura, que tiene sus estribos en las Finca de La Palma del Caminero, es una de las actuaciones más importantes del proyecto, ya que con su establecimiento se conseguirá recortar 1.500 metros de la vía actual, evitando el paso por el Puente del Molino, construcción de escaso ancho que impide la circulación en doble sentido.


Localización (Espacios Naturales de Gran Canaria)