martes, 24 de julio de 2012

NIEVES, PICO Y POZO DE LAS (SAN MATEO)

Topónimo claramente relacionado con el lugar de mayor frecuencia de nevadas a lo largo de los siglos y con los aprovechamientos que en la antigüedad tuvo la nieve caída.

El Pico de las Nieves es la mayor altitud de la isla, alcanzando una cota de 1.950 metros sobre el nivel del mar, siendo también la mayor altitud de la provincia de Las Palmas al carecer las islas de Fuerteventura y Lanzarote de relieves de importancia.
El pico nevado (AGarcía)
El topónimo del Pozo de las Nieves obedece a la ubicación en el lugar de tres pozos de nieve, como su propio nombre indica, cuya historia se remonta a finales del siglo XVII, cuando en 1694 el Cabildo Catedral acordó la construcción de un primer pozo de nieve en las cumbres de la isla, en los inhóspitos bordes de la Caldera de Tirajana, en un terreno cerca del lugar que llaman La Gorra, en la zona conocida hoy en día como Mesa del Cuervo.

El Pico desde la vertiente sur (Saturnino González)
La nieve era recogida por peones valiéndose de palas de madera y cestas de mimbre, haciendo auténticas montañas de nieve junto a los pozos para que los paleros la colocaran por hileras en cajas rectangulares de madera o corcho separadas por capas de paja, que después era compactada por los pisones.

El pozo grande (estodotuyo-com)
Se formaban así multitud de bloques de hielo, llamados «sabanada», que en el mes de junio serían transportados en serones de esparto tapados con mantas a la nevería de la Catedral en la Ciudad a lomos de caballos que tardaban cinco o seis horas a marcha forzada campo a través por la Hoya del Gamonal abajo.

El pozo pequeño (rosagrancan-blogspot)
La nieve se utilizaba para alivio de enfermedades, para bajar la temperatura en las epidemias de fiebre amarilla y cólera morbo, así como anti-inflamatorio y analgésico.

También fue utilizada como refrescante, para enfriar agua o bebidas confeccionadas que se ofrecían a las autoridades o a particulares de la clase alta. Ya en el siglo XIX su aprovechamiento era para sorbetes y helados artesanales (MIRANDA CALDERÍN, S.: Los pozos de nieve de Gran Canaria, Sta. Cruz de Tenerife, 2005).

El pozo pequeño (rosagrancan-blogspot)
El primer pozo construido por el Cabildo Catedral fue llamado el "pozo grande" y no por su tamaño fue el más óptimo, pues el segundo construido en 1699, llamado de Los Canónigos, era conocido como el "pozo chico o pequeño" construido en La Retamilla fue el más práctico y rentable.

Hubo un tercer pozo propiedad de la Real Audiencia de Canarias que estaba en explotación en 1702 y fue construido en el Roque de la Salvia, más al poniente de los otros dos.


Localización (Espacios Naturales de Gran Canaria)



NIDOCUERVO (GÁLDAR)

Topónimo con el que se conoce un pequeño caserío situado en la margen oriental del barranco de Gáldar que posiblemente deba su antiguo nombre a lo que describe la ficha arqueológica del yacimiento aborigen conformado por silos de tamaños diversos, conjunto de más de once cuevas excavadas en un afloramiento y distribuidos por las paredes de las cuevas y que presentan aún los rebajes en sus bocas para la colocación de un cierre. 
Vista del yacimiento (Patrinet)
De difícil acceso en la actualidad se estima que alguna de ellas tienen unas dimensiones superan los cinco metros de anchura y longitud, que pueden encuadrarse en una tipología más propia de contextos domésticos.

En las laderas inferiores podemos observar la presencia de diversos materiales arqueológicos que han sido arrastrados hacia las zonas bajas. El estado de conservación del conjunto es relativamente malo puesto que han sido trasformadas para su reutilización en corrales, gallineros e incluso como escombreras, por lo que la fragilidad de este enclave es muy alta.
Los silos llamados "nido cuervo" (Patrinet)
El conjunto arqueológico reviste un interés especial para el estudio de las formaciones sociales aborígenes asentadas en el municipio dada la escasez de estructuras de almacenamiento, dándose la curiosidad de no utilizar el término toponímico utilizado en otros lugares de llamar a los silos aborígenes "guirreras", si bien esta expresión es más moderna y este topónimo es mencionado en escrituras públicas de principios del siglo XVIII en ventas de tierras públicas por el Cabildo General.

En la antigüedad, el cuervo era considerado muy dañino para el ganado y los cultivos, motivo por el cual las Ordenanzas del Concejo de 1531 promovían su matanza:

«Otrosy se hordena y manda por el mucho daño que los cuervos hazen en esta ysla ansy en los cabrytos e sementeras e frutas como en otras muchas cosas que cada un vecino e morador de aquy adelante excepto pobres e viudas que no tienen hazienda en el campo sean obligados de traer en cada un año ante la justicia e regimiento de esta cibdad los pies de seys cuervos que los maten o otra por ellos los pies de los quales ansy traydos la justicia e regimiento los mande quemar en su presencia so pena que el vesino que dexare de faser lo suso dicho cayga en pena de seyscientos maravedís y más de matar a su costa los dichos cuervos».
Alpendre y pajero (Fedac)
Como antes decíamos, el lugar es mencionado documentalmente y aparece en los linderos de una escritura del 11 de enero de 1702, por la que el Cabildo vende al Alférez de Gáldar Diego de Quintana Betancort describiéndolas como «… tres sitios de ochenta pies de f. y 40 de f. cada uno. Linda por un lado sitio de Juan Quesada, otro Camino que va a los Llanos, otro lado suerte de la Burrera y por el otro Camino que baja a la Montañeta que mira al Nido de Cuervo. Cargo: 6 reales…».


Localización (Espacios Naturales de Gran Canaria)

NICOLÁS, RISCO DE SAN (LAS PALMAS DE GC)

Topónimo con el que se conoce uno de los barrios que formaban los antiguos Riscos de la Ciudad y que tomaban su nombre de la advocación de la ermita del lugar.

Su primera constancia histórica queda atestiguada en el siglo XVII gracias a la representación cartográfica en el plano de Pedro Agustín del Castillo. Los históricos «riscos» de San José, San Juan, San Lázaro, San Nicolás y San Roque representan suburbios históricos y actuales de la Ciudad de peculiar pintoresquismo, como los arrabales de las ciudades llanas, lugares donde vivían los artesanos y la clase más humilde en viviendas auto-construidas o en casas-cueva.
El Risco en 1895 (Pérez Ojeda L. -Fedac)
La ermita de san Nicolás fue construida por el capitán y prestamista Juan de Matos, que en la solicitud que hace para que se le conceda licencia de obra de la ermita y hospicio de Nuestra Señora del Pino en la falda de la montaña de San Francisco, por encima de la acequia de Las Negras, alega los motivos que le llevan a ello –aunque la realidad era la pretensión de la época de adquirir determinada complacencia social–, diciendo:
Ermita (pepelopex)
«… la mucha utilidad y probecho a todos los vezmos que en él viven, que por ser pobríssimos y no tener vestuario dezente para vaxar a Nuestra Santa Iglesia Cathedral, Parrochia del Sagrario y conventos de dicha ciudad a oir missa. En dicha hermita y hospicio la podrán oir, sin que la desnudez les sea motivo para incurrir en algunas omisiones del precepto…».
Plaza, ermita y fuente en 1895 (Fedac)
A por agua (1930 Fedac)

La Ermita de San Nicolás sigue recibiendo el peregrinaje de personas que piden la lealtad y la devoción de sus esposos y novios. El risco de San Nicolás es considerado aún como «El risco» por excelencia, en el sentido comunitario de la palabra. 

Antiguamente, la plaza de El Risco tenía un papel primordial para la comunidad, ya que las mujeres iban a buscar agua allí mientras que al mismo tiempo representaba un lugar donde intercambiar los chismes del barrio.

El control social se ejercía desde el pilar y desde la tienda de aceite y vinagre.

El poblamiento inicial fue de casas-cueva, comenzando a hablarse documentalmente de casas en El Risco a partir del siglo XVIII en la primera línea de casas. Aparece como tal en el testamento de 29 de enero de 1744 de Diego Pérez Villanueva, quien dice que tenía unas «Casas terreras en el barrio de San Nicolás de Bari» que había comprado.

Con la desamortización de las propiedades eclesiásticas de algunas cofradías en el siglo XIX, comienza a despertarse el interés por las compras de bienes en el lugar. Es el caso de una propiedad de la Cofradía de San Telmo que el 7 de marzo de 1804 se vende «Cercado y huerta con un día de agua de la Acequía del Rey y casas junto al Callejón de Pambaso, en el barrio San Nicolás» al Capitán de puerto y Subteniente de Milicias Domingo Gil Barreda por 123.455 reales de vellón, que este vende, a su vez, al Coronel José Verdugo el 4 de febrero de 1807.
El Risco en 1900 (Da Luz Perestrello, J - Fedac)
Pintura de Jorge Oramas (Grancanaria.com)
También en distintas fechas de 1805 son vendidas varias propiedades de las Mandas Pías del Inquisidor Francisco Manso Dávila, consistentes en una «Casa terrera en el barrio de San Nicolás», «Un cercado o huerta con casa, alpende y una y media hora de agua del Heredamiento de Triana en la Plaza de la ermita de San Nicolás» y «La huerta con casa y murallas, y un y medio día de agua del Heredamiento de Triana en el barrio de San Nicolás», que son vendidas a Juan del Carmen, al Teniente de Milicias Ignacio Díaz Álvarez, y al Coronel y Gobernador de las Armas José Verdugo, por 11.535, 100.500 y 84.260 reales de vellón respectivamente.

El paisaje urbano del Risco de San Nicolás enamoró a muchos artistas, y en particular a aquél que lo contempló paciente desde una ventana del Hospital de San Martín en 1932.

El pintor Jorge Oramas lo  pintó «...para no morir del todo cuando me vaya ...»  y así lo describió: «Acabo de finalizar un nuevo cuadro. Llevaba varios meses soñándolo. Unas palmeras y unas casas luminosas. De alguna manera sé que quedaré a salvo en esta imagen para siempre. Cuando escribí mi nombre sabía que estaba dejando mi alma en cada uno de sus trazos».

Localización (Espacios Naturales de Gran Canaria)

NEGROS, MONTAÑETA DE LOS (SANTA BRÍGIDA)

Topónimo cono el que se conocía una antigua montaña, que se recuerda con el nombre dado a una calle de la Cuesta de El Reventón, al sur de la Fuente de los Berros.

Su nombre hace alusión a los negros que cultivaban estas tierras en los siglos XVI y XVII. Este y otros topónimos corren el riesgo de perderse por la progresiva urbanización de la zona, en la que se imponen denominaciones más comerciales de acuerdo con el interés de los promotores urbanísticos.

Este topónimo está muy vinculado a los negocios que el holandés Daniel Vandame hacía en el último cuarto del siglo XVI para hacerse con esclavos negros a buen precio, negocios en los que participa indirectramente pues no comparece en el fletamento de los barcos: entregan pipas de vino a capitanes, maestres y señores dc navíos para que a cambio  le traigan de Cabo Verde algunas "piezas de esclavos", siendo el vino que cosechaba en la Caldera y sus proximidades uno de los productos más demandados en el trueque.
Lagar (Fedac)
«Mayor cantidad de vinos y derivados es la que recoge en su navío San Pedro, Lorenzo Pita, portugués, vecino de la isla de la Madera, en 1587: de Miguel Afonso 8 pipas; de Diego Hernández 12 y de Fructuoso Hernández 20. Estos tres vecinos fletan el navío para ir a Santiago de Cabo Verde, y pagarán de flete 38 reales por tonelada, que se entienden dos pipas por tonelada. Por el flete paga Afonso 120 reales, Diego Hernández 180 y Fructuoso Hernández 120 reales. Se ha de consignar que por el mismo flete lleva Afonso 1 pipa llena de vinagre, 2 botijas de aceite y 5 pipas más de vino, y Diego Hernández 1 pipa de bizcocho.

Llegados a Santiago, Pita los aguardará un mes para que vendan la mercancía y pasado este tiempo, el resultado de ella se los traerá en el pañol del navío. Pagarán de flete por sus personas y una caja de matalotaje 33 reales cada uno; por las mercaderías conforme a las demás que se trajeren y por los esclavos, por cada uno y su matalotaje 33 reales. A los esclavos ellos le darán de comer y Pita les dará agua y fuego en todo el viaje ».
Vista de la montañeta (Google earth)
El mencionado Miguel Afonso es un mero intermediario que negoció con el producto que le habían suministrado: el genovés Tomás Pinelo, que le entregó 2 botas de vino a cambio de una esclava hembra entre 14 y 15 años; y el flamenco Daniel Vandama, que le entregó 5 botas por una esclava hembra y un esclavo varón, ambos entre 15 y 16 años.

«Según esta operación y calculado el valor de las botas en 143 reales -6,864 maravedís45-, los esclavos le salen a los inversores alrededor de unos 15.480 maravedís más algunos gastos, como son: una manta, una camisa de angeo, una fanega de bizcocho y media arroba de aceite que Pinelo da a Afonso para el sustento de la esclava, y una botija de aceite, dos paños de la tierra, dos camisas de angeo y unos calzones que le da Vandama para que vengan abrigados. Además le dará a Afonso por su trabajo el 6% del valor de la venta del vino. En contrapartida obtienen máquinas de trabajo, jóvenes y saludables» (LOBO CABRERA, M.: La esclavitud en las Canarias Orientales en el siglo XVI, Las Palmas de GC, 1982)


Localización (Espacios Naturales de Gran Canaria)

lunes, 23 de julio de 2012

NEGROS, BARRANCO DE LOS (SAN BARTOLOMÉ DE TIRAJANA)

Topónimo con el que se conoce un pequeño territorio donde recibe el mismo un barranquillo, unos lomitos y unos caiderillos, al poniente y sur de La Culatilla, así llamados por haber vivido en él durante siglos personas de color.

De la llegada de los mismos al lugar hasta la fecha nadie ha probado nada relñativo a que llegaron como esclavos que luego fueron libertos, y aquellos que han dicho algo se han limitado a lanzar hipótesis más o menos acertadas.
Alpendre y pajar (Fedac)
Pedro Agustín del Castillo escribe: «… Tirajana es un lugar asperísimo por lo quebrado de su situación en la Sierra de esta Isla, remoto de esta ciudad. Su vecindad de 416 vecinos, muchos negros que se mantienen del color como si vinieran ahora de Guinea, ignorando el tiempo de su entrada, sabiéndose sólo que fueron libres de cautiverios...».
Fuente (Fedac)
La presencia de estos negros está igualmente confirmada por las indicaciones de Viera y Clavijo, que llega a manifestar que ellos no saben de su procedencia y que tal vez estén allí desde que hubo ingenio de azúcar. Se especula que su presencia se puede deber a algún barco que naufragó en las costas isleñas, aunque otras fuentes apuntan a las cabalgadas que llegaban a las costas del área negra subsahariana.

El primer negro liberto instalado en la zona se llamó Antón Pérez Cabeza, natural y vecino de Agüimes, que residió con su familia en este paraje. En 1606, Antón Pérez Cabeza, con su mujer e hijos solteros y casados, todos negros, salieron de Agüimes y se establecieron en el barranco de Tirajana.

Hipotecando la casa terrera que poseían junto a la ermita de san Antonio Abad, habían comprado en aquel barranco una finca a Marcos de León, situada debajo de la Sorrueda, entre la Cuesta de Garrotes, por la parte de arriba, y Cueva Grande, por abajo.
 
Molino de Abajo de Samarín (Fedac)
Al parecer, estando los negros en su nueva hacienda, se construyó en dicho barranco, por encima de esta, el molino de Pegado, llamado también Rosado por el color de la cantera que hay en aquel lugar.

En este relato se produce un salto geográfico desde el barranco de Tirajana al barranco de Ayagaures, pues es en este donde está la hoy conocida cantera de piedra color "rosado", aproximándonos al lugar donde están los topónimos arriba descritos. Y es así como las huellas toponímicas de las siguientes generaciones de raza negra se asientan más al sur para crear nuevos topónimos como Lomo de la Negra, Barranco y Lomo del Negro, ya muy cerca de Montaña La Data.
Cantonera (Fedac)
Sigue el relato (CAZORLA LEÓN, S., Los Tirajanas de Gran Canaria, Santa Cruz de Tenerife, 2000) diciendo que los negros una vez construido el molino, continuaron regando sus tierras como lo hacían antes de su construcción.

Con el paso del tiempo, los descendientes del negro Antón continuaron con la devoción que tenía este a san Sebastián de Agüimes, conformando la Cofradía de san Sebastián de Tunte.

En el año 1817, los negros de Tunte tuvieron un percance con el cura del pueblo por no haberles permitido llevar la imagen de san Sebastián en la procesión de aquel año: «… Que los morenos de San Bartolomé de Tirajana se quejan de su Cura, porque ellos han estado siempre en la posesión de sacar la función de San Sebastián en aquel puesto, cargada la Efigie del Santo, y que este año el Cura se los ha impedido, insultando a los demás de su clase…».


Localización (Espacios Naturales de Gran Canaria)