jueves, 19 de julio de 2012

MONTAÑETA, LA (ARUCAS)

Topónimo con el que se conoce un pequeño barrio asentado sobre un promontorio de origen volcánico, que se eleva sobre una suave ladera que cae hacia el barranquillo de El Pinto por el sur, mientras que por el norte y oeste un corte brusco determina unas pendientes muy acusadas, dando hacia el barranquillo de La Pollina y la Hoya de La Campana.

Panorámica (Yeyo Pilatti)
Se empezó a poblar a mediados del siglo XIX, durante el período esplendoroso de la cochinilla, para colmatarse por completo a lo largo del siglo XX. El lugar que ocupa fue en su momento un industrioso secadero de «cochinilla» y manifiesta la enérgica voluntad de sus habitantes, que en escarpado y duro promontorio han creado un singular caserío situado a menos de un kilómetro del casco de Arucas, en la margen derecha de la llamada carretera "Nueva"Arucas-Firgas (GC-300), antiguo camino Real que llevaba a Moya.

Secadero de cohinilla del lugar (Fedac)
Las primeras décadas del siglo XIX en Arucas, y también en Canarias, vinieron acompañadas de la pérdida del mercado del vino, y en menor medida, de la barrilla y la orchilla de otros lugares, que unidas a la emancipación de las colonias americanas provocó serias dificultades económicas.

Taller de cochinilla (Fedac)
Sobre 1828 el sobrino del administrador del Mayorazgo Pedro Alcántara Déniz, el joven Domingo Déniz Grek, que años después se doctoraría en medicina, había traído, investigado y experimentado en el cercado del Mayorazgo de Arucas un "bichito"  llamado la cochinilla del carmín (Dactylopius coccus), un pequeño insecto originario de México, parásito de los cactus del género Opuntia, que era usado por los indios aborígenes de aquel país para teñir sus ropas y cabellos, colorear las pinturas murales de sus palacios y edificios religiosos, y, maquillar la cara de los sacerdotes.

Aquí se la conoció también como la grana. La industria textil inglesa había apreciado su valor como colorante de tejidos de alta calidad como la lana y otros por su color rojo natural, que llamaban crimson lake nocheztli.

Cochinilla (guachinchesparranderos-blogspot)
En Canarias las tuneras (Opuntia ficus-indica y Opuntia tormentosa) abundaban de manera salvaje, sin precisar riego y en suelos pobres, en los litorales y las costas hasta una altura de 700 metros, como era la altitud media de Arucas. Los frutos de la primera eran comestibles, los aquí llamados tunos, fuera de Canarias higos de pico o chumbos. Se demostró que ambas plantas eran aptas para la cría de la cochinilla.

Tunera con cochinilla (jardin-mundani-blogspot)
Con rapidez se propagó el insecto y las perspectivas económicas divisaban la posible explotación industrial de las plantas aprovechando las tradicionales redes de exportación con Inglaterra que se dieron durante la época de los viñedos, con destino a otros nuevos mercados textiles. Se generalizó el cultivo de las tuneras por el territorio aruquense propagándose el insecto de forma rápida.

En escasos años Arucas demandó una ingente mano de obra para la recolecta de la cochinilla y experimento un elevado crecimiento poblacional registrando en 1842 una población de 4.373 vecinos, si bien se mantenían altos índices de pobreza que convivía con la opulencia.

Años después en la prensa de entonces se decía «Si aun se quiere una prueba más del floreciente estado en que se encuentra la Villa de Arúcas, facilmente la encontramos en la demanda de brazos trabajadores, por no ser bastante la oferta de aquellos habitantes.

Las necesidades del cultivo crecen cada dia; familias enteras , avencindadas en otros pueblos, abandonan sus hogares para establecer nuevo domicilio en la Villa de Arúcas» (El Ómnibus , 17-oct-1866 ).

Avanzada esta segunda mitad del siglo, después de superar la hambruna que tuvo lugar en la estrenada villa de Arucas de 1846 donde el índice de mortandad se duplicó, los grandes beneficios que reportaba el comercio de la cochinilla en esos años dorados provocó un desenfrenado deseo entre las clases altas y medias, de enriquecimiento fácil y de disfrute de esa riqueza.

Cultivo junto a La Montañeta (Fedac)
La cochinilla se convirtió en el patrón oro y una bolsa de cochinilla era aceptada como el mismo dinero, siendo aceptada como tal. Olivia Stone cuando estaba en Las Palmas relató la anécdota que contó un relojero: «Él solía hacer un tour por la isla y vender relojes por 40, 50 y 60 libras de cochinilla cada uno, y a veces en una familia había vendido hasta tres y cuatro relojes».

Y añadió la ilustre visitante inglesa «durante los pocos años que fue cultivada la cochinilla, la gente estaba embebida de un intenso deseo de ser rica, una pompa despilfarradora fue la moda... y los isleños se entregaron a un tipo de disfrute desenfrenado de la fortuna que iba surgiendo ante ellos».

Casa del taller (Fedac)
La forma que tomó esta extravagante enfermedad fue fundamentalmente en la adquisición de joyas, según la opinión de Olivia Stone, porque los españoles son más o menos dados a un amor desmesurado por la ostentación.

Fue como una droga. La nobleza y la burguesía agraria encargó muebles caros, pianos, joyas, artículos de decoración, correajes y demás cosas de montar de plata, y otras mercancías costosas de Europa, principalmente de Francia e Inglaterra. Hasta los campesinos más pobres fueron afectados. Así las baratijas francesas de Palais Royal, joyas sin ningún valor, pero muy vistosas, encontraron en el campesinado de las islas un auténtico mercado.(GONZÁLEZ LEMUS, N.: La explotación de la cochinilla en Canarias en el s. XIX).


Manteando la cochinilla en La Montañeta (Fedac)
Pero con la rapidez que emergió, con la misma se sumergió. No tardaron en aparecer los tintes sintéticos de la anilina y la fucsina. El descubrimiento fundamentalmente de la anilina, hizo que el espejismo de ese bienestar cegara la capacidad de reacción ante el éxito que en 1850 ya había tenido el inglés W. H. Perkin, quien lo presentó en la Exposición Internacional de Londres en 1862 aceptándose como lo más apropiado para aplicar a la lana y a otros tejidos.

Se ignoraba tal éxito y no se hizo nada por experimentar en otros cultivos, y cuando en los años setenta el nuevo tinte de la anilina comienza a desplazar a la cochinilla, se produjo la brutal caída de los precios.

Vista actual (Google earth)
De 3,25 pesetas que valía una libra en sus mejores momentos, pasaría a 2 chelines (250 céntimos) la libra, subiendo algo más de una peseta la libra a principios de los años 80. Y a pesar de ello, en 1871 la producción de la cochinilla sobrepasó la demanda, y el producto almacenado se quedaba sin vender, ocasionándose el hundimiento del mercado a pesar de las campañas favorables a los tintes naturales. Y a pesar de todo ello quedó latente una actividad venida a muchos menos durante un largo período por la necesidad de subsistir ante la crisis.

Se produjo la ruina de muchos que no se administraron en la época de las vacas gordas y las vacas flacas perduraron en Arucas, originando una fuerte emigración de la población hacia América, no recuperando la villa su ritmo hasta 1919, eso sí, dejando renovado el patrimonio arquitectónico como prueba de su suntuosidad, que convivía con el hambre.

Localización (Espacios Naturales de Gran Canaria)

MONTAÑA ALTA - PIEDRA DE MOLINO (SANTA Mª DE GUÍA)

Actualización 16-mar-2016
Topónimo que tiene doble entrada toponímica por las que conocemos la montaña aislada más alta de todo su entorno de los Altos de Guía, con 950 metros de altura sobre el nivel del mar, al pie de la cual ha crecido el pago, que acoge en su nombre las dos denominaciones que aparecen en documentos notariales antiguos y modernos.

Panorámíca de la "montaña bermeja" (Rafael Peñate Navarro)
Sin embargo, en ese debate entre los que prefieren llamar al pago como Montaña Alta y los que optan por el nombre de Piedra del Molino, algunos no conocen que en la historia de la isla, cuando la conquista de la misma, su denominación era Montaña Bermeja.

La actual Montaña Alta por su relieve era llamada en la antigüedad Montaña Bermeja, topónimo del que tan sólo sobrevive la conocida Fuente Bermeja. Su mención en distintos repartimientos de tierras (RONQUILLO, M. Y AZNAR VALLEJO, E.: Repartimientos de Gran Canaria, Las Palmas de GC, 1998) y la descripción del territorio que en ellos se hace, despeja toda duda de su localización, dado que el cromo-topónimo de “Bermeja” debido al color del sustrato del terreno, es habitual en la isla por lo que podría inducir a confusión.

Hay que entender que en las peticiones de tierras se procuraba por los interesados no mencionar una vegetación exuberante o boscosa, dado que al encontrarnos en las proximidades del bosque de Doramas que se preservaba como tierras realengas, la petición podría ser rechazada por esta causa. De ello, que normalmente se hable de terrenos incultos o montuosos o de sequeros, en otros casos con granadillares, helechales, etcétera, de forma que su adjudicación comportaba un esfuerzo de roturación del terreno.


Montaña y caserío (tonyra)
Tenemos documentado como más antiguo el de Sebastian Rieros y Juan de Cospedal el 9 de julio de 1514, quienes lo describen mencionando el barranco de San Martin que bordea por el poniente el caserío, diciendo: «… en termino de Galdar do dizen Fuentes de Montañas Bermejas ay muchas tierras se sequero de helechales que no se an labrado ni senbrado en ningund tiempo. E por que nosotros querriamos algunas dellas para las aprovechar e labrar, a vuestras merçedes suplicamos nos manden hazer merçed de nos mandar dar cada çinquenta hanegadas de las dichas tierras  en que podramos sembrar que an por linderos dela una parte tierras de parte de abaxo tierras de Juan de San Martin e de la otra parte de arriba tierras Realengas e de la otra parte el barranco del Agua que viene de las cuevas de Buenaventura e de la otra parte tierras de Anto Çerezo que se dizen de Cazorla …».

Años después, en el repartimiento solicitado por el vecino de Guía Gonçalo Martin de Truxillo, el día 20 de octubre de 1542, dice: «… suplico me hagan merçed de un pedaço de tierras en la montaña Bermeja que son montuosas en las quales podra aver hasta çinquenta o sesenta hanegadas de tierras poco mas o menos  y tienen por linderos de la una parte tierras de Diego Lorenço e por otra vanda el camino que va el lomo de las tierras arriba desde la Palma que dizen de Juan de Sanmartin que esta cayda las quales dichas tierras están montuosa y desaprovechadas …».


Fiesta del Queso (Samuel Mederos)
Cuando el 10 de agosto de 1543 se pregonó «… en la villa de Galdar a la puerta de la iglesia de señor Santiago fue leyda la dicha petiçion […] quando la gente salia de misa mayor e que Marcos de Herrera Alcallde de la dicha villa contradixo las dichas tierras diciendo ser suyas …». El Cabildo General le pidió los títulos al opositor y éste desistió.

La petición de Ocasio Pabon, del que tomará el topónimo del Monte por su apellido, presentada el 12 de septiembre de 1544, nos hace una descripción muy amplia del territorio de norte a sur según ascendemos, descubriéndonos el origen de otros topónimos desde Bascamao a los Pinos de Gáldar, cuando pide «… quarenta fanegas de tierras de sequero montuosas e por hazer que son en el termino de Galdar las quales hasta oy no an sido fechas ni aprovechadas por persona alguna después que esta isla se gano e alindan por la vanda de arriba con el camino Real que va al Pinal de Galdar e las tierras nueva que agora Repartieron debaxo de las cuevas de Buenaventura e por el lado el dicho camino Real e por la otra parte un barranco que viene de la tierras del dicho Repartimiento a las tierras de Vasco Amado [Bascamao] las quales quiero para senbrar y en que biban por que tengo mi mujer e hijos e casa poblada e hasta oy no se me a dado tierras en que syenbre e cada año las arriendo e que las dichas tierras asimismo alindan con un Bermejal donde se aparto un camino que va por dentro de montaña Bermeja por donde yva la madera a los ingenios del Palmitar Nuevo …».

Leída la petición de Ocacio Pabon en la puerta de la “iglesia de Nuestra Señora de la dicha villa”  en la salida de misa del 29 de septiembre del mismo año fue contradicha por Leonor Gutierrez alegando «… que tiene un titulo en (ellas) el qual sele a de conplir». El Cabildo el 3 de octubre, enterada Leonor Gutierrez de que lo contenido en su título no era lo solicitado, adjudicó las 40 fanegas al solicitante.

Paisaje (Tere Caballero Arencibia)
El 14 de julio de 1546, la comprobación de las tierras comprendidas en el titulo por Leonor Gutierrez, ya viuda del refinador Bastian Herrandez, la debió alertar de que habían otras tierras y cuevas lindando con las suyas sin dueño, y así antes de nadie las pidiera, ejerció ella tal derecho alegando la gran familia que tenía,  diciendo: «… que yo tengo hijos e nietos que mantener e para sembrar tengo necesidad de unas tierras e porque en la montaña Bermeja comarca de la dicha villa de Guia esta un pedaço de tierra calma de Salviales y poleos e otros arboles en que puede aver veynte fanegas de tierra que es linderos de tierras de Juan Vaez herrero por la vanda de arriba y de la vanda de abaxo la dicha Montaña Bermeja e por la una parte el camino Real que va al Pinar e el barranco abaxo que ba a lindar con la montaña y con tierras mias. Suplico a vuestras señorias me manden dar las dichas tierras e en ello me harán merçed. Asimismo suplico a vuestras señorias que unas cuevas çiegas que están cerca de la dicha montaña Bermeja que tengo necesidad dellas para el apero de mis tierras e me hagan merçed de me las dar por que yo las alimpiar y adereçar para morar en ellas porque al presente esta çiegas e de ningund probecho …».

El tardío poblamiento de los Altos de Guía, que en su día conformaron parte de aquella mítica y boscosa Montaña de Doramas, es consecuencia de la también lenta pero sostenida tala que se realizaba en Doramas según se iban roturando las tierras, lo que determinó el asentamiento de los privilegiados que obtuvieron tierras de gran tamaño hacia finales del siglo XVIII y principios del XIX, que limitaban el aprovechamiento pastoril del territorio.

Horno de pan (Fedac)
Tras la aparición de los ayuntamientos constitucionales, a partir de la primera mitad de dicho siglo se facilitará el acceso a pequeños trozos de tierras diseminadas de los residentes en el municipio, con la frontal oposición de los grandes propietarios de tierras bajas que pretendían el mantenimiento de los baldíos de realengo para conseguir graciosamente los jorcones para viñedos, plataneras, etc(de horcón: «puntal que se emplea para sostener las ramas de un árbol, rodrigón. ACADEMIA CANARIA DE LA LENGUA, Diccionario Básico de Canarismo, Sta. Cruz de Tenerife, 2010).

Pero tristemente las crónicas cuentan que la economía pastoril y de pequeños cultivos no era suficiente, y sus habitantes vivieron en una miseria latente, que marcó su dependencia de la oferta de trabajos que en las tierras bajas se hiciera gracias al nuevo auge de la caña dulce y, después, de las plataneras y tomateros.


Nevada en 1991 (acanmet-com)
En ellos encontraron los habitantes de los Altos mejores condiciones económicas, aunque esto supuso una corriente migratoria, hasta el derrumbe de la sociedad tradicional pastoril, entre los años sesenta y setenta del pasado siglo XX, que dejaba atrás un modelo de vida más tranquilo y sosegado.

La creación de la parroquia de san José de la Montaña en 1916 marca el final de la consolidación del pago como un núcleo de población arraigado que colma las expectativas de sus moradores, convirtiéndose además en el epicentro comercial de los caseríos de su entorno y surgen así multitud de las conocidas tiendas "de aceite y vinagre" en las que se hace acopio de ultramarinos que se precisa para un medio de vida en asentamientos rurales diseminados.

Molino de piedra (Fedac)
La aparición del molino harinero "de fuego" existente en el lugar, que se distingue de los otros porque la fuerza motriz no la proporcionan los animales ni los elementos, así llamados cuando se mueven con máquinas de vapor o motores, no solo facilitará la molienda, pues supondrá un triple hito para el lugar. Cuando Aniceto Pérez Medina obtiene la licencia de industria entre 1956 y 1966 para instalar un motor inglés Ruston de 10 caballos, se compromete además a dar suministro eléctrico al vecindario.

Otros dicen que fue Nicolás García Díaz quien obtuvo la licencia y quien luego la vendió a Aniceto. En cualquier caso, el molino estuvo dando luz durante diez años a  los vecinos desde las siete de la tarde a las once de la noche, momento en que el daban tres avisos de palanca antes de cortar el suministro para que se encendieran los quinqués, las velas del "elefante" o las luces de carburo.

Era (Fedac)
Se molían 500 Kilos de grano por semana siempre a cambio de dinero, pues no se admitía la maquila, la porción de harina que corresponde al molinero, que eran llevados por los vecinos en burros, mulos y caballos. Mucho gofio salió también de este molino como ayuda oficial del Estado Español para los saharahuis.

Pero el hecho más significativo que cuentan los lugareños es el relacionado con la segunda entrada toponímica. Hay una leyenda que dice que al molino se le desprendió una piedra y vino a parar a la iglesia, no causando daño alguno ni a las personas, ni a los bienes por la protección de san José de la Montaña.
 
Quesos (Samuel Mederos)
Si bien en los más antiguos documentos públicos el lugar era conocido como Montaña Bermeja como ya se ha dicho al principio, y así aparecía en las crónicas de Fray José de Sosa (Topografía de la Isla Afortunada de Gran Canaria, 1678) quien decía del buen queso de las Cuevas Bermejas junto a la Fuente Bermeja.

Es a partir del siglo XVIII cuando el lugar comienza a conocerse como Montaña Alta, pues para los vecinos de la franja costera del municipio, era el referente de altura visto desde abajo, mientras que los lugareños le llamaban Piedra de Molino para hacer verosímil la historia o leyenda que se contaba, al tiempo que recuerdan las antiguas crónicas con la Fiesta del Queso.


Localización (Espacios Naturales de Gran Canaria)

MONJAS, LAS (MOYA)

Topónimo con el que se conocen un espacio rural que forma parte del caserío de Cabo Verde, dando nombre también al barranquillo que aguas abajo se llamará del Salado, situados en la margen de naciente de la carretera de Cabo Verde a Moya (GC-752).
Vista (Google earth)
El topónimo tiene en la propiedad de nueve fanegas y un celemín de «Terrenos en Cabo Verde con trece horas de agua del Heredamiento de Los Chorros» que fue del Convento de las Trinitarias Descalzas de San Ildefonso que se incluyeron en el inventario de bienes eclesiásticos desamortizables al considerarse que estaban en «manos muertas» o improductivas.
Estanque (Fedac)
Probablemente procedían de alguna donación testamentaria al convento, que pudiera ser de Cristóbal Cachopin que testó el 8 de diciembre de 1630. Sacadas a subasta pública fueron rematadas el 1 de octubre de 1840 y vendidas el 30 de diciembre de 1841 por 29.331 reales de vellón al Mariscal de Campo Francisco Tomás Morales quien ya obtuvo la data real de tierras en San Fernando.


Localización (Espacios Naturales de Gran Canaria)

MONDRAGONES, LOS (SANTA MARÍA DE GUÍA)

Topónimo con el que se conoce un caserío rural situado entre Casas de Aguilar al poniente y el Lomo de Vergara al naciente, conformado por la cuenca del barranquillo del mismo nombre en la zona de Medianías, y al norte de San Francisco.


Como ocurriera con el topónimo localizado en Ingenio, se trata de un antro-topónimo de algún poseedor de tierras vinculado de alguna forma a las tierras vascas de Mondragón. Dentro de la nómina de conquistadores que arribaron a la isla se encuentra Diego Mondragón (LOBO CABRERA, M.: La conquista de Gran Canaria: 1478-1483, Las Palmas de GC, 2012) , que podría ser conocido por su lugar de origen

La información que aportan las distintas referencias documentales de siglos atrás y de distinta índole, aportan una visión más completa de lo que pudo ser el lugar.


Casa, cuarto y cultivos (Fedac)
En el siglo XVII, Alonso de Mújica Moreo del Castillo y Sebastiana Espino Guanarteme estantes en la Ciudad, decidieron la construcción y dotación de una ermita bajo la advocación de San Francisco de Asís en este lugar, y solicitaron la autorización del prelado «… atendiendo a que en aquel paraje ai más de sesenta vecinos, los quales, por lo retirado del lugar y muchos por su indensencias, suelen quedarse sin misa…».

Tenemos aquí dos claros indicios de ser uno de los primeros poseedores de tierras en el lugar. De una parte la información de la ermita y su advocación nos aproximan al topónimo de San Francisco situado al sur de Mondragones sin que dispongamos de información si dicha ermita fue construida, pero la huella del topónimo sigue ahí, información que ha sido contrastada por otros autores (QUINTANA ANDRÉS, P.: Una mirada al pasado. El Término de Guía de Gran Canaria 1600-1750, Las Palmas de GC, 2006).

Y de otra parte, el apellido vasco Muxika, castellanizado como Mújica o Múgica, tiene como origen de este linaje la casa-torre en Ugarte de Muxika, cerca de Gernika, Bizkaia, con ramas en Gipuzkoa, en Ordizia-Villafranca, Ategorrieta, Oria, Gudugarreta, Goiaz, Idiazabal y en otros lugares de Bizkaia, por lo que no es extraña su posible procedencia de la villa de Mondragón.


Pajar y alpendre (Fedac)
El topónimo es mencionado en el testamento del Licenciado y Canónigo de la Catedral Jacinto Mendoza Betancourt del 8 de enero de 1702, quien dice poseer un «Censo de 40 reales que paga el Capitán Miguel Blaz por la venta de unas tierras en los Mondragones (Guia) el 23 de diciembre de 1700».

Nos disipa la duda sobre la construcción de la ermita la fundación de una capellanía Colativa de Sangre el 13 de junio de 1745 por Diego Molina, viudo de María de los Reyes, en la que fija una pensión de «30 misas rezadas anuales los domingos en la ermita de San Francisco de Mondragón (Guia) a 2 reales de limosna».


Era (Fedac)
Los siguientes documentos nos hablan de la división del vínculo de Amador Espino Peloz, posible descendiente de la mencionada Sebastiana Espino Guanarteme, realizada el 23 de mayo de 1870, incluye entre sus bienes «quince días con sus noches de agua de los manantiales de Cherino Abajo y los derrames de la acequia del Mondragón» y cuarenta y tres fanegas y un celemín de «Suerte de tierra labradía con riscos y “arrifes” en Mondragones».

Pero lo que determina la vinculación de los topónimos Mondragones y San Francisco es un documento de venta del 11 de diciembre de 1871, donde los hermanos José, Guadalupe y Jesús Chafino Zerpa, como herederos de su madre Juana Zerpa, que residió en Guadalupe (México), al describir las siete fanegas y seis celemines además de singularizar el topónimo ya nos hablan de la dualidad en la denominación cuando dicen «Hacienda en Mondragón o San Francisco Javier», hacienda que es comprada por Francisco Javier de León y Joven, por la cantidad de 26.000 reales de vellón.

Localización (Espacios Naturales de Gran Canaria)




miércoles, 18 de julio de 2012

MONDRAGÓN (INGENIO)

Actualización 10-mar-2016
Topónimo con el que se conocen las tierras al norte del barranco de Guayadeque y al naciente de Lomo Carrión.

Su origen ha de buscarse como antro-topónimo, conociendo que en tiempos de la Conquista cuando coincidían dos conquistadores de igual nombre, era habitual añadir como segundo apellido el lugar de nacimiento, y de ahí que se piense que «Mondragón o Mondragones» dice el  origen del poseedor de las tierras.

Dentro de la nómina de conquistadores que arribaron a la isla se encuentra Diego Mondragón (LOBO CABRERA, M.: La conquista de Gran Canaria: 1478-1483, Las Palmas de GC, 2012) , que podría ser conocido por su lugar de origen, aunque todo parece indicar que el topónimo se deba a la familia de Juan Martínez de Bilbao, hijo de Martín Bañez de Ariste que obtuvo tierras en los repartimientos del distrito sur de la isla.

Decantadora de aguas (Fedac)
La participación de vascos en la Conquista es una circunstancia bastante acreditada por las investigaciones históricas: «… Desde el principio de la conquista, un buen número de vascos formaron parte del elenco de conquistadores, empezando por el famoso Michiel de Múxica con sus doscientos “vizcaínos”, cuyo objetivo no era solamente la ganancia fácil, sino el asentamiento y los repartos de tierras…» (RONQUILLO RUBIO, M.: "Los vascos en Canarias desde la época señorial", XV Coloquio de Historia Canario-Americana, 2002).

Esta afirmación lleva a la hipótesis cierta de que alguno de estos conquistadores que obtuvieron tierras era natural de la villa de Mondragón, la actual «Arrasate edo Mondragón», perteneciente a la comarca del Alto Deva, que ha recuperado el nombre vasco de Arrasate, correspondiente al más antiguo poblado.

Cantonera (Fedac)
Las referencias documentales en cuanto al topónimo son amplias, y vienen desde el siglo XVI. Unas de los linderos que se aportan en los repartimientos concedidos. Es mencionado en el repartimiento de tierras que obtuvo Juan Batista Amoreto el 17 de abril de 1553, cuando decía: «… de seis hanegadas de senbradura que son en el barranco de Aguimes en los Mondragones dentro de la serca que al presente esta hecha, que lindan por la cabesada de arriba con tierra de Juan Martin de Bilbao e por abaxo tierras  de Sancho Martin de Cadiz e por los lados de arriba tierras de Bartolome de Tovilleja y Anton Arnao y por abaxo tierras de Martin de Mireles, las quales están hiermas e las quiere aprovechar para el bien y servicio de su magestad …» (RONQUILLO, M. Y AZNAR VALLEJO, E.: Repartimientos de Gran Canaria, Las Palmas de GC, 1998).

También lo menciona Hernando de Sancta Cruz cuando solicita su data el 31 de marzo de 1558, y dice: «… un pedaço de tierra de sequero en que podía aver un cahiz de tierra hasta quinze hanegas poco mas o menos y tiene por linderos tierras de Lorenço Martin por l cabeçada e de tra parte tierras de Sancho Martin de Cadiz e por otra parte el barranco de Guayadeque e por otra parte tierra que dizen de los Mondragones …» (IBIDEM).

Acequia (Fedac)
Otras de los protocolos notariales, cuando los viñedos sustituyeron a la caña de azúcar y el mercado de esta desapareció. Es el caso de la bodega del regidor Sancho Martín de Cubas que menciona la casa de Mondragón:

«… regidor de la isla, da a partido de medias a Melchor Lorenzo, v.º de la villa, un pedazo de tierra que tiene plantada este año de parral en las tierras de Los Mondragones, donde solía plantar de caña, que será una suerte cercada y bardada a su costa, por tiempo de nueve años que empiezan a contar desde hoy, con la casa de su morada del dicho Mondragón, con las higueras del barranco, y de invierno una suerte de agua y de verano dos suertes…».

Tres siglos después el topónimo aparece consolidado en los documentos de desamortización de los bienes eclesiásticos, cuando el día 12 de diciembre de 1842 se venden a Francisco Tomás Morales, Laureano Hernández y Francisco Melián Romero, once fanegas y nueve celemines de un «Cercado en Los Llanos de Mondragones: Los Callejones con cinco cuartas de agua del Heredamiento de la Acequia Real de Aguatona», que perteneció al Convento de los Dominicos de Agüimes, por la cantidad de 57.006 reales de vellón.

No es de extrañar la pluralización del topónimo antiguo, del que encontramos otro en Santa María de Guía, y su singularización para llegar a nuestros días y que los bienes etnográficos más relevantes son los sistemas hidráulicos para llevar a los mismos las aguas del heredamiento de Aguatona.

Localización (Espacios Naturales de Gran Canaria)