lunes, 16 de julio de 2012

MIRÓN, EL (ARUCAS)

Actualización: 2013/06/03
Topónimo con el que se conocía todo el territorio al sur de la Acequia Real o Subacequia de San Juan que habilitó el crecimiento del tejido urbano de Arucas a partir del siglo XIX, que en la actualidad se rememora con el nombre de una de las nuevas calles.
En el primer plano El Mirón en 1890,  (Pérez Ojeda L - Fedac -detalle)
El topónimo tiene su origen en los primeros asentamientos poblaciones en el Lugar de Abajo de Arucas en el siglo XV, cuando el cañavero Juan de Çamora decía que el propietario de la hacienda era Pero Mirón (CABALLERO MUJICA, F.: Pedro Cerón y el Mayorazgo de Arucas, Las Palmas de GC, 1973), siendo por ello conocida por su apellido, a quien la misma fuente  atribuye la construcción de la primera ermita bajo la advocación de san Juan Bautista, aproximadamente en el centro geográfico de sus tierras. Antes de conocerse de la testamentaría de Juan de Çamora se apuntaba que el nombre del lugar procedía del altozano basáltico allí existente que desapareció por la extracción de piedra de las canteras.
Siguiendo las costumbres de la antigüedad cada propietario de grandes tierras, por el prestigio social, construye su ermita en sus dominios, y en el lugar de Arucas se conocen tres: una bajo la advocación de san Sebastián, la primigenia ubicada en las proximidades de lo que hoy se conoce por El Terrero, muy próxima al edificio conocido como Teatro Parroquial, que es construida por el albacea Juan Mansel dando cumplimiento al mandato testamentario de Juan de Çamora en las tierras que fueron de éste.

La segunda, dedicada a san Juan Bautista, la construye Mirón en sus tierras, posiblemente en el lugar de la conocida por Capellanía Grande o en El Pino, dentro de sus tierras; y la tercera, de san Pedro construida a sus expensas Juan Mansel, en El Cerrillo junto al ingenio que su suegro Hernando de Santa Gadea había comprado a Tomás Rodriguez de Palenzuela a principios del siglo XVI , donde hoy se conoce por La Goleta.
La avenida homónima (Google earth)
La referencia documental de las tierras de Pero Mirón las ofrece el albacea Juan Mansel cuando habla del lugar donde construye la ermita de San Sebastián diciendo:  «… ques junto de las tierras que fueron de Pero Mirón, junto del acequia del callejón que va a los yngenios…».

Las mencionadas tierras que fueron de Pere Mirón en el lugar de Abajo ocuparían todo el tabaibal, con los siguientes linderos aproximados: al naciente el actual El Terrero, las antiguas tierras de Juan de Çamora, donde luego parecerían nuevos propietarios que instalaron sus ingenio, el escribano Juan de Ariñez y el gobernador Lope de Sosa; al poniente, con el camino que atravesaba el barranco hacia La Vega, por delante del Matadero Nuevo, hoy Camino del Matadero, donde se iniciaban las tierras del Mayorazgo; al norte, con la Acequia Real o Subacequia de San Juan, que discurre por la trasera de las casas construidas junto a la Calle Real, hoy de León y Castillo, y el Camino Real hacia el lugar de Arriba, hoy calles de Francisco Gourié y La Heredad; y al sur, con el barranco de Arucas.
Las noticias de Pere Mirón se pierden en la historia, y aparecen como propietarios de la hacienda que llaman El Mirón la saga de los Muxica Lezcano, quienes para proteger la integridad de sus tierras y aguas en Arucas instituye el vínculo legal de sus bienes para que ninguno de los herederos lo venda.

Son estantes de la Ciudad y su principal actividad agrícola se concretará en Tenoya de la antigua jurisdicción eclesiástica de la parroquia de Arucas, concretamente en el barranco de Lezcano dando origen a este topónimo. Probablemente temieron la ambición de tierras del Capitán General Pedro Cerón. En 1525 es regidor de Gran Canaria y alcaide del Castillo de La Luz Bernardino de Muxica Lazcano, hijo de Juan de Siberio de Muxica y Catalina Guerra, quien hereda los bienes de Arucas y las más fértiles vegas de esta isla.

Esta propiedad pudo llegar a Catalina Guerra cuando esta en 1514 pleiteó y ganó a su yerno el escribano mayor del Cabildo Juan de Ariñez «... la herencia de su hija Juana de Villafranca, mujer que fue de éste. Este pleito fue visto ante el gobernador Lope de Sosa, quien sentenció a favor de Catalina Guerra, heredera universal de su hija, en lo tocante a la dote y a las joyas y ropas, dejando en· suspenso el pleito sobre la mitad de los bienes multiplicados durante los seis años de matrimonio ...» (AZNAR VALLEJO, E.: Documentos canarios Registro General del Sello (1476-1517), Sta. Cruz de Tenerife, 1981). 
 
Estanque (Patrinet)
La desaparición de Pere Mirón de la historia aruquense es todo un enigma, aunque es probable que se incorporara como otros a la conquista de Tenerife. Viera y Clavijo, al recoger el poema de Viana  referente a los conquistadores que acompañaron a Alonso Fernández de Lugo en la conquista de Tenerife (1493) incluye a Pedro Morón.

No sería descabellado pensar que se fuera a dicha isla, como lo hiciera también Ybonne de Armas de quien desciende Salvador Mateo de Armas, padre de Juan Mateo Trujillo, y abuelo del canónigo Juan Mateo de Castro que dos siglos después aparecerá como propietario de muchas tierras en Arucas y fundando dos Capellanías, una de ellas la Mayor, con muchos bienes en el entorno de la iglesia de San Juan Bautista.

Existe otra noticia, sin que se pueda precisar si se trata de la misma persona, es una cita de una  Provisión Real de 27 de diciembre de 1500, a solicitud de Bartolomé Hernando, de la isla de la Gomera, por la que se da cumplimiento en Mallorca a la orden de libertad de todos los cautivos procedentes de aquella isla, entre los que se incluye a «Pere Miro» (SEVILLANO COLOM, F.: “Los viajes medievales desde Mallorca a Canarias”, Anuario 1972 de Estudios Atlánticos, 1972).

El apellido es nuevamente localizado en La Gomera y está documentado cuando, el lunes 6 de febrero de 1503, el reverendo Alonso Bibas «prior de la Iglesia de Canaria y comisario de la dicha santa compusyçión» da cuenta a Pedro López de Sevilla «tesorero de la santa compusyçión en el obispado de Canaria», de haber recibido al contado de Fernando Mirón y su mujer 2.070 marevedíes (LADERO QUESADA, MA.: “Trescientos nombres canarios a comienzos del siglo XVI”, Anuario de Estudios Atlánticos, 2004). Debe entenderse que se trata de la misma persona Fernando y Bartolomé Hernando.

Detalle del Mercado en 1925 (Jessen Adolf - Fedac)
Más clarificadora es la nota 51 aportada por el autor (BELLO LEÓN, J.M.: "La participación de los extranjeros en los repartimientos canarios. Introducción a su estudio", El Museo Canario, nº 53, 1998), cuando dice de las tierras que en Güimar tuvo Francisco Mirón: «En las islas se encontraban otros individuos con el apellido Mirón a los que quizás habría que considerar como familiares del aquí reseñado. Se trata de Pedro Mirón y Hernándo Mirón, este último regidor en La Gomera. Véase A. H. P. T. Leg. 188, fol. 653 / 30-9-1512».

Es precisamente su probable condición de "catalán", extranjero para la Corona de Castilla, la que impide el acaparamiento de propiedades, lo que obligaría a la venta de sus tierras en Arucas, pero más aún « Por una pragmática sanción dada por los Reyes Católicos en Medina del Campo, en 28 de octubre de 1481, se prohibió se impidiera a los vecinos pasar de un lugar a otro y entorpecer los contratos que entre ellos se celebraran. Con eso se trató de suprimir una nueva forma de servidumbre que había venido, solapadamente, a sustituir a las existentes en la Edad Media; pero en Gran Canaria, con el pretexto de poner freno a la marcha de los nuevos pobladores a las islas de Tenerife y La Palma, los retenían y embargaban los bienes en caso de ausencia » (CULLEN DEL CASTILLO, P.: Libro Rojo de Gran Canaria o Gran Libro de Provisiones y Reales Cédulas, Las Palmas de GC, 1947).
 
La Heredad (rosagrancan.blogspot.com)
Si queda claro que el apellido Mirón es estante en la isla de Gran Canaria, como lo acredita el documento del Sello datado en Valladolid el 16 de agosto de 1513 que dice: « Orden a las justicias de las islas de Canaria, para que ejecuten conforme a derecho 700 libras de oro que Francisco Mirón, vecino actualmente de Gran Canaria, debe a Jaime Marañón y a su hermana Juana Marañona, vecinos de Valencia, tanto por sentencias judiciales como arbitrales. Zapata. Carvajal. Aguirre. Sosa. Cabrero. Ramírez».

Este mandamiento que obliga a Francisco Mirón a pagar una fuerte cantidad, para la que precisará obtener liquidez, guarda relación con el negocio de la orchilla de La Gomera que enviaba Inés de Peraza  a Francisco Mirón en Valencia, que originó un pleito de Francisco de Riberol quien tenía un contrato firmado con la Condesa para el suministro en exclusiva durante siete años (AZNAR VALLEJO, E.: Documentos canarios Registro General del Sello (1476-1517), Sta. Cruz de Tenerife, 1981).

La hacienda de El Mirón va pasando de unos herederos a otros dentro del Vínculo de los Muxica, hasta que las 21 fanegas pasan a posesión  de Blanca Moreo del Castillo, viuda de Alonso Múxica Lezcano, quien en escritura de 28 de septiembre de 1720 dice haberlas heredado. En aplicación de las leyes de desamortización avanzado el siglo XIX el vínculo se divide entre su hijo Germán Múxica Aguilar y a su nieto Andrés Bethencourt Múxica.

Ya se había iniciado en 1853 la carretera del Norte en el Castillo de Mata y en el último cuarto de dicho siglo se conocía por donde discurría su trazado al pasar por Arucas. Siete años atrás Germán Mujica ya había vendido a Agustín Quevedo un sitio plantado de tuneras para fabricar casa al precio de 125 pesetas o 500 reales, y adelantándose al final de la carretera en 1864 presenta los planos realizados por el ingeniero Juan de León y Castillo para hacer un Parador de Diligencias en unos terrenos de la hacienda El Mirón que estaba frente a la nueva ermita de San Sebastián, donde hoy es la Plaza de La Constitución, pero con su fallecimiento en 1868 muere también su proyecto. 
Construcción de la iglesia en 1920 (Fedac)
En 1875 llega la carretera a Arucas y el alcalde Antonio González González acomete la transformación del entonces centro urbano de la Villa de Arucas, encomendándose a José Antonio López Echegarreta el proyecto de construcción de las nuevas Casas Consistoriales del Ayuntamiento en la vieja Casa del Pósito, también llamada La Panera, y al año siguiente el ayuntamiento adquiere el solar de El Mirón donde los Mujica querían construir el Parador de Diligencias para la construcción del nuevo Mercado Municipal proyectado por Echagarreta al precio de 8.250 pesetas.

En 1877 los Mujica venden a Manuel Medina Ayala, a Juan González Gonzalez y a Pedro Quevedo Espino, distintos solares en El Mirón por 375, 93'75 y 562'50 pesetas respectivamente, iniciándose paralelamente la alineación de la hoy calle Francisco Gourié donde venderían más solares para el crecimiento de la Villa hacia el sur.

En 1903 la Heredad de Aguas de Arucas y Firgas toma el acuerdo de «… construir en Mirón la casa de la Heredad…» y tras realizar el proyecto en 1907 acuerda la compra que se protocoliza la compraventa «… otorgada por el propietario de la finca Juan de Bethencourt y Domínguez…» descendiente de los Mujica. 
Sorribando las nuevas calles en El Mirón
En 1908 se inicia la construcción de la nueva iglesia de San Juan Bautista de Arucas con el proyecto del arquitecto catalán Vega March, y la más preciada piedra para la sillería en construcción de la iglesia sería adquirida a la cantera de El Mirón en la trasera del edificio de La Heredad.

La hacienda El Mirón fue reduciéndose progresivamente por el trazado de calles paralelas a la antigua Calle Real, todo ello en el siglo XX. En los inicios de este siglo se construyeron las casas de la calle Francisco Gourié, que acotaba la finca por el norte.

Después se incorporó la primera calle paralela, Alcalde Suárez Franchy, a partir de mediados del siglo, donde llamaban antiguamente «detrás de la plaza»; después, en los setenta, la calle Juan de Bethencourt; y, por último, en los ochenta, la Avenida El Mirón y la calle Agustín Millares. Igualmente en los noventa, terminó de desaparecer dicha finca con la urbanización hacia el poniente, donde hoy llaman Las Vegas y El Matadero.

Localización (Espacios Naturales de Gran Canaria)

MIRAFLOR (TEROR)

Actualización: 2013/06/12

Topónimo con el que se conoce un antiguo caserío terorense situado junto a la carretera de Tamaraceite a Teror (GC-021) y en las rampas del barranco de Lezcano donde se construyeron las presas del igual nombre. Tuvo su primer asentamiento junto al camino real para luego aproximarse a la carretera tras su construcción.
Casa, alpendre y horno (Patrinet)
Sobre el origen y significado del topónimo que da nombre a este caserío, el canónigo terorense Miguel Suárez Miranda en su obra El Árbol de la Virgen. Pinus canariensis, consideraba que su empleo se debe a la expresión de frases como ¡Mira la Flor! o ¡Vi la Flor!, refiriéndose a la Virgen del Pino, pronunciadas por los peregrinos al divisar, desde el barrio de Lo Blanco, la panorámica que del pueblo ofrece la zona.

Sin menospreciar esta bucólica expresión que pudo dar origen al topónimo, se ha de llamar la atención que se trata de un topónimo existente en la isla de Tenerife y en distintos lugares de la América de habla hispana, por lo que se podría argumentar también un antro-topónimo del apellido Miraflor. 

Tomadero de agua (Patrinet)
Otras fuentes sostienen más acertadamente que este tipo de topónimos son alusivos a las cualidades del lugar, concretamente a su estética paisajística:

«MIRANDA es otra forma de expresar un lugar vistoso, muy usual en La Palma, donde tenemos registradas siete, y sólo una en Tenerife. Podemos considerar casi como una variante MIRAFLOR/ES, con 7 registros en Fuerteventura y uno en La Palma, e igual en Lanzarote y Gran Canaria. También incluimos la forma MIRASOLES, encontrada en Tijarafe, La Palma » (AFONSO PÉREZ, L.: Góngaro. Origen y rasgos de la toponimia canaria, Oviedo, 1997). 

El topónimo es mencionado en los documentos públicos ya antes del siglo XVIII, y asi aparece en una escritura del Convento San Bernardo cuando se adjudica el 25 de agosto de 1738, por la deuda de censos impagada por su propietario, una finca de veintiocho fanegas y ocho celemines del «Cortijo Lomo-Llano Los Cobos en Miraflor, con casa de alto y bajo y otra terrera»; un siglo después en la desamortización de los bienes eclesiásticos la finca es vendida el 29 de abril de 1859 a Pablo Bravo por 24.569 reales de vellón en que remató la subasta.
Cubo de La Molineta o del Tío Juan Pérez (Fedac)
El barrio se divide actualmente en dos, Alto y Bajo, que en la antigüedad estaban ambos a las márgenes del antiguo Camino Real y ahora quedan ambos por «arriba» del trazado de la carretera Tamaraceite-Teror, cuya construcción a finales del siglo XIX relegó y olvidó el antiguo Camino Real que comunicaba la Villa con la Ciudad, desde una variante que del Camino Real de la Ciudad a Gáldar se inició en Tamaraceite y acababa en Tejeda.

En el apartado etnográfico, merece la pena destacar el llamado Molino del «Tío Juan Pérez», construido a finales de 1880, y las mencionadas presas ubicadas en el barranco de Lezcano, construidas a finales de los años veinte del siglo XX.



Localización (Espacios Naturales de Gran Canaria)

domingo, 15 de julio de 2012

MIRABALA (TELDE Y VALSEQUILLO)

Actualización 9-mar-2016
Topónimo con el que es conocido un moderno barrio urbano, situado donde está el campo del fútbol en la expansión del casco hacia el norte, se conoce por haberse edificado en parte del antiguo lugar de Mirabala, pudiéndose tratar de un antro-topónimo derivado del apellido Mirabal, sin que ninguna fuente relacione a ninguna persona con el lugar.

La Mirabala
Igual topónimo se encuentra muy cerca de Lomo Magullo, a su poniente, junto a la carretera que lleva a Los Arenales ya dentro de la jurisdicción de Telde de donde se independizó este municipio en el siglo XIX. Su relativa proximidad sugiere que ambas tierras pertenecieron a la misma familia.

Las referencias más antiguas dicen Juan de Mirabal «Abreu lo cita como uno de los componentes del grupo de gentes de Diego de Herrera hacia 1455. Cfr. op. cit., libro I, cap. 23. Pudiera ser el tronco de ese apellido que sujetos de las Islas portaban. Mirabalas eran las mujeres de Juan Berriel y de Pedro de Ervás, por ejemplo» (CEBRIÁN LATASA, J.A.; Diccionario biográfico de Conquistadores de Canarias, Sta. Cruz de Tenerife, 2003).


Vista panorámica (Google Earth)
La misma fuente nos informa de los dos cónyuges de las Mirabalas, sin que podamos afirmar si son las relacionadas con este lugar:

● «Juan Berriel, Castellanización del apellido francés Le Verrier o Verret. Jinete de la compañía de Castillo. Viana, Poema ..., Canto XI. Natural de Lanzarote. Pudo ser conquistador de Gran Canaria, donde se asentó con su familia en tanto duró la enemistad con los Herrera-Peraza. Luego debió compartir su vecindad entre Lanzarote y Gran Canaria. Acabó siendo vecino y escribano público de la villa de Agüimes en Gran Canaria.

Tampoco consta su condición de conquistador de Tenerife, mas sí la de ser de las islas. Casado primero con una Mirabal y luego con Lucía de Morales, luego viuda de Antón de Arce. Hijos: l. María Berriel, c. con Juan Delgado. II. Juan Berriel Mirabal, c. con Menda de Ribera. III. Francisca Mirabal, c. con Gonzalo Esteban. IV. Lucía Berriel, c. con Jerónimo Fernández, uno de los repobladores-fundadores de Taganana».

● «Pedro de Ervás [Hervás], Conquistador de Tenerife y La Palma. Uno de los testigos en la Información de la Cera, hecha en el año 1497 en Tenerife: y uno de los vecinos de la dicha isla de Gran Canaria, que ahora están y habitan en esta isla de Tenerife. Cfr. Espinosa, op. cit., libro II, caps. 4y10; cfr. Abreu, op. cit., libro III, cap. 16. Se le puede encuadrar entre los llamados de las Islas.

Conquistador de Gran Canaria. No consta que lo fuera de La Palma y/o Tenerife. Vecino de Lanzarote y Gran Canaria, no llegó a serlo de Tenerife. Es posible que fuera hermano de Alonso de Hervás, canónigo y maestrescuela del Cabildo rubicense-canariense. Participó en los sucesos lanzaroteños de 1476 y pasó, en 1478, a la conquista de Gran Canaria, donde se avecindó. Luego no parece que participara en la conquista de La Palma y de Tenerife, aunque sí fue captado por Lugo para avecindarse en esta última, donde recibió tierras y cabras en repartimiento y el derecho a usar de los pastizales de Abona y Adexe, con pago especial en concepto de arrendamiento, para la crianza de ganado vacuno. Por problemas con Lugo retornó a Gran Canaria, donde siguió avecindado. Murió en Gran Canaria el año 1514».

Otras noticias de dicho apellido son del siglo XVII, en el que coinciden distintas personas portándolo. Fue estante en la isla el Escribano Bartolomé Mirabal Rivero, quien dio fe de protocolos entre los años 1634 y 1635. También están Simón y Francisco Pérez Mirabal que obtuvieron tierras en los repartimientos en Aldea Blanca y Llanos de Sardina entre 1645 y 1666.


Panadería San Miguel (Fedac)
Igualmente, se tienen noticias de Cristóbal López Mirabal que las obtuvo también en Sardina en 1645. En el siglo XVIII se sabe del Informe de Juan Manuel de Belachica al Marqués de Mirabal sobre los tumultos en Gran Canaria de 1724. Y aparece también José Quintana Mirabal, que pagaba unos censos por tierras en Llano del Polvo o Sardina en 1733.

Por último, el 21 de septiembre de 1842 en cumplimiento de las leyes de desamortización la Audiencia subasta los bienes vinculados a la capellania de Juan Pérez Mirabal, del que no se conocen donde estaban localizados.

Pocas señas y vestigios etnográficos han quedado en estas antiguas tierras que se conocen con un antro-topónimo perdido en los siglos. En la actualidad merece destacarse la tradicional elaboración de pan del lugar bajo la advocación del santo patrón de Valsequillo.



Localización (Espacios Naturales de Gran Canaria)